Por: Anddy Landacay Hernández
Nos gusta el golpe. Cuesta aceptarlo pero no veo otra explicación para poder entender como hay personas que aun creen que Fujimori ha sido el mejor presidente del Perú y lo ensalzan afirmando su inocencia. Nos gusta el golpe. De otra forma no se explicaría como un estadio se llena con 30 mil personas cuando tu equipo de fútbol esta último y eliminado. Nos gusta el golpe, y eso lo demuestran nuestros libros de historia: nuestro anhelo de la mano dura es tan antigua como la tierra que pisamos.
Sin ser erudito creo que esta vocación nuestra por el golpe, por el masoquismo en masa viene desde nuestro inicios pre colombinos. Somos un país que ha acogido en su seno Señores de Sipàn, Caudillos Incas y gobernantes semidioses. En nuestro inconsciente aun palpita el sello servil del Yana y el Mitayo.
Creo que muchos de nuestros problemas se resumen en esta herencia perversa del cristianismo: siempre estamos esperando un Mesías, un salvador que aparezca y solucione todo a punta de patadas.
Y muchos de estos Mesías han aparecido en nuestra historia con quepí y borceguíes. Los constantes gobiernos militares que ha sufrido el Perú son una clara manifestación de ello. Pero más sorprendente aún es la gran popularidad que han tenido estos dictadores en los primeros años de sus gobiernos, claro, mientras aún se respiraba la efervescencia golpista. Por eso no es extraño que hoy a mis 28 años siga escuchando aquella frase que me decía un tío de niño: “Necesitamos un Pinochet para cambiar al país”.
Esta tendencia es cíclica en nuestro país y puede ser comprobada leyendo un fragmento del Discurso en el Politeama de Gonzalez Prada de 1888: “Por eso, cuando el más oscuro soldado del ejército invasor no tenía en sus labios más nombre que Chile, nosotros, desde el primer jeneral hasta el último recluta, repetíamos el nombre de un caudillo, éramos siervos de la Edad media que invocábamos al señor feudal.”
La misma lógica se puede aplicar a los fujimoristas. Ojo, a los fujimoristas, no a la portátil que igual iría apoyar a cualquier otro político por una visera, un polo, un almanaque y 5 kilos de arroz.
Y entonces a pesar de estar en el siglo XXI seguimos con la mentalidad del siervo de la gleba; aquella que hace que la dignidad se deje de lado en nombre de los deseos del patrón y aquello que “nos ofrece”.
Creo que podemos hacer una comparación con el caso de las mujeres que se dejan maltratar por sus esposos. Justificar a un dictador y la corrupción es igual a decir: Pégame pero no me dejes. Pégame pero no te vayas de casa. Pégame pero no desintegremos la familia. Pégame pero no abandones a mis hijos. Es decir, en este caso se prefiere el supuesto “beneficio” económico y sentimental por encima de la propia dignidad y amor propio.
Aplicado a la política es exactamente el mismo argumento de los que defienden a Fujimori: Róbame pero gobierna bien. Págale a Montesinos, compra congresistas pero hazme una carretera. Secuestra a periodistas, esteriliza a mujeres campesinas pero hazme un colegio en Puno. Cierra el congreso, mata un par de estudiantes, unos heladeros y un niño pero acaba con el terrorismo. Controla a los medios de comunicación “chinito lindo” pero déjame a Laura Bozzo y los cómicos ambulantes.
Como podemos darnos cuenta esta terrible forma de pensar implica un grave problema de autoestima por un lado y por el otro, el poco aprecio (y hasta desprecio) que le tenemos a la libertad y la democracia.
Y es hasta cierto punto entendible este rechazo a la libertad. La libertad implica responsabilidad, significa tomar decisiones y hacerse responsables por las acciones derivadas de ellas. Y claro, para eso hay que nutrirnos de información y pensar. El problema radica en que a muchas personas les da flojera, tanto como leer un libro. Entonces es más fácil hacer que otros decidan y piensen por nosotros. Como en el colegio o la universidad cuando se pide un representante del grupo para que hable por todos; allí empiezan los codazos y los murmullos que dicen: habla tú pe.
Este es el génesis del caudillismo. De las relaciones verticales de poder. Del autoritarismo que es el enemigo de la libertad. Es lógico entonces que despreciemos sistemas de participación horizontal en los que haya una constante consulta de todos los miembros y en el que todos podamos aportar.
Claro, es más fácil que otros traigan la tarea hecha que aportar nuestro granito de arena en las decisiones. Por eso los caudillos prefieren que las mayorías sigan en la ignorancia, con un rol pasivo viviendo solo para comer, trabajar y, claro, votar en cada elección.
El desprecio a la democracia no necesita más justificación que la realidad misma. “La democracia no se come” escuché alguna vez en labios de una persona muy pobre. Y creo que este es el pensar de muchas personas que tienen muchísimas carencias económicas. En todos los años que tiene nuestro país la democracia no les ha dado mayor satisfacción material y es más, sigue permitiendo terribles desigualdades como en Huancavelica que concentra según el INEI los 28 distritos más pobres del país.
Este panorama facilita el rechazo al sistema democrático y la aparición de oportunistas con proyectos autoritarios como el de Abimael Guzmán, Ollanta Humala, el mismo Fujimori y ahora parece que el Gral. Donayre también entra al ruedo.
Finalmente tenemos que empezar a cambiar la mentalidad de nuestros compatriotas y fomentar el desprecio a los dictadores y caudillos y el amor incondicional a la libertad. El fallo condenatorio a Alberto Fujimori es una excelente oportunidad para demostrar que es posible cambiar el país para bien. Pero claro, trabajemos de cara a futuras generaciones educando con los valores de la ética y la libertad a nuestros hijos porque en la actualidad convencer a un fujimorista que su líder es culpable esta más yuca que hacer que un Testigo de Jehová se empuje un pan con sangrecita .




Definitivamente creo que esto es algo que se comparte en toda Latinoamérica: nos gusta aprender por la mala. Por ejemplo en mi país, México, para que las personas utilizaran cinturón de seguridad no sirvieron las campañas para hacer conciencia, sino que se tuvieron que aplicar multas y sólo así la gente usa el cinturón. Además, creo que es cierto eso de esperar un Mesías, si las cosas están mal siempre se culpa al gobierno y nunca se asume la propia responsabilidad. Estoy seguro de que el gobierno sólo es un reflejo de la sociedad en todos sus estratos, así que en vez de quejarnos debemos participar y ayudar con lo que nos corresponde.
Antes que llega a la “comparacion con el maltrato a las mujeres”, senti que parecia eso lo querias plantear.Lamentablemente no es culpable la victima pero nadie casi lo entiende.Los manipuladores todos , y has presizado en la comparacion porque el Fujifuchi justamente es eso exactamente un manipulador, que atrae a iguales, y son los culpables , actuan intencionadamente y roban las voluntades, y la victima simplemente llega a estar entre la espada y la pared, no es que le guste.Supongo que sus seguidores son gente que tiene tendencias a que los manipulen, y conosco unos cuantos que dicen ser fujimoristas y si que van en el perfil, lo que pasa es que algunos ya les has gustado y ademas quieren ser como Fuchimori.Y si no miren que coinciden en sus vidas lo que hacen con sus mujeres y sus hijos, la misma historia ya personal de el Fuchimori, igual tienen a sus hijas en contra de sus madres igual igual.
Y detraz de todo manipulador hay problemas como individuo.
Lamentablemente casi nadie sabe como es la dinamica de las manipualciones, pero tienen que ver con regalirtos mesclados con “azotes”, pero casi siempre se senala a la victima como culpable por aceptar y hasta mercedora, cuando no es asi, es justamente parte de la estrategia del manipulador.
Por eso es super buena noticia su condena, y la hija y muchos Fujimoristas necesitan terapia.
Te imaginas la hija de presidenta , sera peor segurisimo.
saludos.
Amigo, discurso lúcido y mordaz, me gusta como hilvanas desde lo individual a lo social, el peso de la responsabilidad individual de cada uno en esa escala de manipulaciones y pervesiones como tú le llamas, ya sabemos que otros callan, tú construyes desde la reflexión.
Un abrazo y te leo.
Alguna vez te comenté que tus notas tienen ese tufo generalizador de cosas y personas. Es cierto que en nuestro país se han sucedido varias dicatduras militares y también dictaduras al estilo “civico – militar”. Es cierto también que en algunas personas circula el criterio de que el país requiere un Pinochet para cambiar el país… el fanatismo por el futbol en muchos hace q cada chispaso de triunfo nos creamos campeones mundiales. Pero el asunto de fondo va más allá de la fuerza de la costumbre… los ejemplos que empleas en tu nota debe contextaulizarse, sino se generaliza que todos los peruanos somos acostumbrados al golpe, que todos somos de posición facista, que todos estamos idiotizados por el futbol, situación que no es así; sino cómo se explica la resitencia de nuestro pueblo a las dictaduras, cómo es que salió del poder el genocida de Fujimori??? Acaso en la guerra con Chile no se dió una heroica resistencia en la sierra central con Cáceres a la cabeza contra el invasor??? Nuestro pueblo también tiene tradición de lucha y resistencia, no se ponde de rodillas ante nadie, también estamos los q no nos gusta el futbol (muy pocos.. pero los hay) y también estamos los que salimos a las calles a enfrentar toda forma de dictadura y violación del estado de derecho… Ahora con la sentencia de 25 años a Fujimori se dice que el país se ha polarizado, y no es cierto… hay quienes aun creen en el “chino” po ignorancia o conveniencia o por salvar el pellejo… pues como se dice algunos estan pasando piola y han sido complices de los diversos crimenes cometidos durante la dictadura.
Saludos
Eso del caudillismo se da en todos lados desde los gringos con el zambito Obama (y anteriormente con los carísmaticos Kennedy y Clinton) hasta Perusalem donde en el 85 votaron por un jovenzuelo de floro fluido y escazo seso.
Decir que el chino atentó contra la democracia me obliga a preguntarme “¿cual democracia?”, yo veo a la misma gente detrás del poder (la tía Lulú se va por su 3ra o 4ta campaña presidencial, que me parece en vano, cerrándo la oportunidad a otros cuadros al interior del partido o los congresaurios del PAP, AP, Fujimorismo que son los mismos y tienden a repetir el plato), vemos a los supuestos “outsiders” como Toledo o Humala en su momento ser apachados por los detentadores del stablishment, tonces que democracia hablamos? cuando Juan Sánchez con las justas llegará a congresista o alcalde.
Ahora si el chino robó o estafó está bien que lo procesen y caneen por eso, pero ¿por supuestamente ordenar matar terrucos? ñanga!.
Sds
Andy: Pienso que tus argumentos son sumamente contradictorios. Nos hablas de que debemos defender la democracia y la libertad, pero tu mismo te encargas de bajarnos de la nube al asegurar que “Huancavelica tiene los 28 distritos mas pobres…” sin embargo te quedas corto: de cada 10 peruanos, 7 vivimos con menos de 2 dolares al dia y, de ellos, 5 con menos de 1 dolar. Pobreza extrema, que le dicen. Bueno, antes era peor. ¿no te acuerdas de los catastròficos gobiernos “democràticos” de Belaunde y Alan “caballo loco” Garcìa? Al final de estos regìmenes la inflaciòn era de 2 millones por ciento. ¿te acuerdas quienes pagamos los platos rotos?. ¿te acuerdas como quedò nuestro pais?. ¿te acuerdas como era antes para tener aparato telefònico?
¿te acuerdas los sacrificios que hemos tenido que hacer en los pueblos jòvenes y AA HH para tener luz,agua desagüe? Te aseguro que no era nada facil ni barato.
¿Te acuerdas, por ultimo, quien arreglò al menos en algo esta situaciòn? Paniagua, Toledo y
Garcìa (tienes razòn cuando aseguras que somos masoquistas) no han hecho mas que seguir la polìtica econòmica impuesta por tu odiado “Chino”: el neoliberalismo que, aunque ahora se cae a pedazos, ha hecho posible que millones de peruanos tengan su “celular” en el bolsillo, viajen en micros donde ya no hay mucho punteo ni contrapunteo,etc.
¿Queremos algo mejor para nuestro pais? Eso no depende de los dictadores ni de los democratas entre comillas, Depende de todos nosotros. La ultima chocherita, calientita: Hoy sale de la cana el “señor” Ròmulo Leòn Alegrìa. Ese es el tipo de libertad de esta democracia que tanto defiendes. Tanto tienes, tanto vales. Si no tienes plata, piña pues, tienes la libertad de morirte de hambre.