Por: Anddy Landacay Hernández
Tengo que confesarlo: nunca me gustó del todo la navidad. Ni aún en mis épocas de niño cristiano donde los regalos se juntaban al pie del nacimiento y los panetones D´Onofrio hacían fila india sobre el estante de mi sala. Y aún ahora, a pesar de que hace muchos años colgué los hábitos de mi fe, siento que la navidad es algo que nos invade, que nos ataca como un virus que se respira en el ambiente y que a pesar del bullicio y las luces, nunca deja de tener un cierto matiz de nostalgia. Continuar leyendo ‘navidad, navidad, jodida navidad’
Admito que no soy fanático del manga y el anime, pero al ser un género que tiene tantos adeptos y que esconde tras sus imágenes la visión del mundo oriental: es decir, una mezcla de lo ancestral y místico con el desarrollo tecnológico, vale la oportunidad aproximarnos a él. Este artículo es un repaso de un universo que ya no está tan lejos de nosotros.
Admito que me emocioné con los comerciales que anunciaban la biografía mediatizada de Magaly Medina. La cancioncita característica de Betty la Fea y el paso ramplonesco de una improbable dama de cabello rojo parecían asegurar el éxito de ese alter ego interpretado por Evelyn Ortiz: Magnolia Merino.
Llega el fin de año y con el final de una larga travesía llamada: educación escolar. Adiós a los compañeros, adiós al uniforme y todas las anécdotas que nos acompañaron en este largo camino. No obstante, lejos de acabar las preocupaciones empieza una nueva: y ahora ¿qué voy a estudiar? Esta es la pregunta que ronda la cabeza de miles de chicos que andan con gran confusión y que necesitan urgentes respuestas. La pregunta clave en estas circunstancias es: ¿Qué estamos haciendo para encontrarlas? O tal vez, otra mucho más importante: ¿Estamos realmente buscando respuestas?
“¿No sé qué estudiar, alguien me puede ayudar?”. Esta parece ser la pregunta clave cada vez que se llega a quinto de secundaria y las confusiones caen sobre la cabeza de los futuros postulantes. Y empieza la comparsa interminable de consejos: papá me dice esto, mamá me dice el otro, mi hermano dice que es mejor esto, mi tío dice que es mejor lo otro. Y en ese momento, todos empiezan a hablar de la vocación, pero nadie sabe a ciencia a cierta qué es la vocación.
¿Quién dice que los científicos son aburridos? Qué la música, el arte, o el canto son incompatibles con las matemáticas, la física o la astronomía. Como una clara demostración de que la vocación te puede llevar por caminos aparentemente divergentes, aparecen estos ejemplos que sin duda alguna romperán tus mitos. 







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