Por: Anddy Landacay Hernández
“Perú Campeón… Perú Campeón… es el grito que repite la afición….Perú Campeón, Perú Campeón, dice en cada palpitar mi corazón”. Esta famosísima polca fue compuesta por Felix Figueroa, en homenaje a la selección peruana de fútbol de 1969. Evidentemente, revisando nuestro historial de “triunfos” en este deporte desde esa fecha hasta la actualidad, no puedo dejar de sentir que sus letras tienen grandes dosis de cachita pastrula. Continuar leyendo ‘Knockouts y mates al fútbol peruano’
Hay dos cosas que me hacen regresar a la infancia a la velocidad de la luz: Los Transformers y la música de Michael Jackson. Curiosamente, la semana pasada, ambos coincidieron en mi vida. Los primeros en la segunda (malaza) recreación de Michael Bay y el segundo con la noticia de su trágica muerte. Claro, a estas alturas, el hecho de que yo esté hablando con tanta nostalgia de Transformers y Michael Jackson en vez de Dragon Ball Z o los Jonas Brothers, revela inevitablemente dos cosas: uno: cualquier tiempo pasado fue mejor y dos: ya estoy jodidamente tío.
Hoy ha sido uno de esos días. Esos largos días en los que uno, para no morir de aburrimiento, no le queda más remedio que tomar el control remoto y hacer un zapping interminable a pesar de no estar interesado realmente en ver ningún programa. En esa ruleta mediática me detuve sin “querer queriendo” en el canal 33 de Telmex TV. Era Bethel Televisión, un canal cristiano en el cual un excitado pastor explicaba a los fieles como las canciones de Shakira y de Juanes encerraban mensajes satánicos subliminales. Indudablemente me quedé enganchado, sobre todo por esa facilidad que tienen estos grupos religiosos para ubicar a “Don Sata” hasta en la sopa.
ANTIHEROES DE LA RADIO fue un proyecto hecho realidad gracias al colectivo UMA de San Juan de Lurigancho.En este grupo de jóvenes de diferentes profesiones y oficios se buscaba fomentar el pensamiento crítico en los jóvenes mediante talleres de orientación personal y charlas. El programa de Radio fue un espacio donde se buscó continuar este trabajo a través de la ondas de Radio Canto Grande (97.7 FM).
Gracias a la ilustración de Giosue Cozzarelli, candidata al cetro de miss Panamá, descubrimos nada más y nada menos que “Confucio inventó la confusión”. Desde entonces se ha desatado el viejo debate sobre si la belleza es compatible con la inteligencia. Y claro, al ver su fotos, de frente, de perfil y de espaldas (sobre todo) uno podría decir con toda justicia: ¡a quien coño le importa que la señorita piense que San Martín de Porres proclamó la Independencia del Perú o que Platón era adinerado o que la Gasolina la creó Daddy Yanquee!.
Alguna vez escuché a Facundo Cabral la siguiente definición: “¿Qué es un cura? un cura es un señor con sotana al cual todos en el pueblo le dicen “padre”, salvo sus hijos que le dicen “tio””. Esta ocurrencia genial del gran trovador argentino calza perfectamente con una realidad que ha escandalizado a la feligresía católica en las últimas semanas: por un lado el presidente Lugo y su prole escondida y por otro lado el padre Alberto Cutie y sus candentes fotografías en una playa de Miami. Esto no hace sino demostrar un hecho que hace siglos se viene denunciado: a los curitas también se les para.
“¡Qué Nivel!”. Ese fue el título que vomitó la portada de Correo denunciado las carencias ortográficas de Hilaria Supa y que hasta motivó un debate en el Congreso. Y no sé por qué, cuando vi esta portada tuve la sensación de estar escuchando en coro a la China Tudela, las Viejas Pitucas o a las Viejas de la Molina que siempre desprecian con esas palabras a los “cholos de Ate” que están “del otro lado de la Reja”. Sin duda alguna, estas palabras tenían que tener el sello indudable del producto menos feliz de la familia Mariátegui: el popular “Aldito”.
Cuando me sentaba frente a la TV era inevitable no sentir cierta conmiseración con aquel hambriento animal que corría incansablemente detrás del jodido plumífero a pesar de saber que nunca lo iba a alcanzar. Una mezcla de risa y pena me producía cada vez que lo veía hacerse mierda al caer de algún barranco con la nubecita de polvo como epílogo de la frustración. Y hoy lo que la televisión negó durante décadas el youtube lo hizo posible: el Coyote, sí, el incansable coyote atrapó, por fin, al siempre cachaciento correcaminos.
Nos gusta el golpe. Cuesta aceptarlo pero no veo otra explicación para poder entender como hay personas que aun creen que Fujimori ha sido el mejor presidente del Perú y lo ensalzan afirmando su inocencia. Nos gusta el golpe. De otra forma no se explicaría como un estadio se llena con 30 mil personas cuando tu equipo de fútbol esta último y eliminado. Nos gusta el golpe, y eso lo demuestran nuestros libros de historia: nuestro anhelo de la mano dura es tan antigua como la tierra que pisamos.
Tenía 10 años de edad cuando lo vi por primera vez. Un enorme camión se había estacionado en la esquina de mi casa, mientras un sujeto gritaba a través de un megáfono invitando a todos a salir de sus casas. Él estaba en lo alto del camión con una camisa manga corta,



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